Oratoria y hablar en público · Madrid
Formación en oratoria y comunicación para equipos, con las herramientas de un actor: voz, presencia, estructura del mensaje y qué hacer con los nervios. Se practica de pie desde el primer minuto, en vuestras oficinas o en nuestra sala de Tetuán.
Qué trabajamos
Un actor se enfrenta cada noche a lo mismo que un directivo en un comité: hablar delante de gente sin que le tiemble la voz.
Proyectar sin forzar, que se te oiga al fondo de la sala, y usar la respiración para que los nervios no se noten en la voz. Es lo primero que se entrena y lo que antes se nota desde fuera.
Qué haces con las manos, cómo entras, dónde miras, qué haces cuando no hablas. La mitad de lo que transmites no son tus palabras, y es la mitad que nadie ensaya.
Por dónde empezar, qué dejar fuera y cómo cerrar. Una idea clara mal contada no llega; una idea clara bien contada, sí. Aquí se trabaja con vuestros contenidos reales.
No se quitan: se aprende a trabajar con ellos. Es exactamente lo que hace un actor antes de salir a escena, y se puede entrenar como cualquier otra cosa.
Para quién
Lo que no es
Tres cosas que conviene aclarar antes de empezar.
La teoría que hace falta cabe en cinco minutos. El resto de la sesión es ponerse de pie, hablar y recibir una devolución concreta sobre lo que acabas de hacer.
No trabajamos tu carrera ni tu liderazgo en abstracto. Trabajamos algo mucho más concreto: cómo suenas y cómo te ven los demás cuando te pones de pie a hablar.
Es justo para quien lo pasa mal. Se empieza en grupo, la exposición crece poco a poco y el objetivo no es convertir a nadie en orador: es que deje de tener miedo.
Cuéntanos a quién va dirigido, cuánta gente sois y si hay una presentación concreta a la vista. Te preparamos una propuesta a medida.
Te respondemos en menos de 48 h · Presupuesto a medida, sin compromiso
Dudas
Se practica desde el primer minuto. No damos una charla sobre cómo hablar en público: cada persona se pone de pie, habla y recibe una devolución concreta. La teoría que hace falta cabe en cinco minutos; lo demás es hacerlo.
Es justo para quien lo pasa mal. Se empieza en grupo y en movimiento, nadie sale solo al principio, y la exposición crece poco a poco. El objetivo no es convertir a nadie en orador, es que deje de tener miedo.
Sí. Es uno de los usos más habituales: preparar una presentación real, una demo o una intervención en un comité. Si nos lo decís antes, la sesión se diseña alrededor de eso.
Voz y respiración, presencia y cuerpo, estructura del mensaje, y qué hacer con los nervios. Son las mismas herramientas que usa un actor para sostener una escena, aplicadas a hablar delante de gente.
Desde un equipo pequeño hasta un grupo grande, en sesión única o en programa continuado de varias semanas. Lo hacemos en vuestras oficinas o en nuestra sala de Tetuán, en Madrid.
El presupuesto es a medida según el formato, la duración y el número de personas. Contadnos qué necesitáis y os preparamos una propuesta sin compromiso.